Así es como me refiero a descomposiciones de figuras que, al reagrupar las piezas tras quitar o añadir algo, muestran la misma superficie.
Eso pasa con esta tableta de chocolate vista en un corto de YouTube:
Lo puedes intentar usando GeoGebra.
Así es como me refiero a descomposiciones de figuras que, al reagrupar las piezas tras quitar o añadir algo, muestran la misma superficie.
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Aquí se puede ver una relación con los números de Fibonacci.
Para profundizar en el tema, pincha en este enlace.
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En el popular concurso ¿Quién quiere ser millonario? versión juvenil hicieron esta pregunta:
¿Cuál de estos números multiplicado por sí mismo es igual a 12.345.678.987.654.321?
No hay tiempo para hacer cuatro cuentas tan grandes, por tanto habrá que usar algún truco. Y el de la notación científica es bastante útil en este caso.
Te recuerdo que esta notación se usa para el cálculo aproximado con números muy grandes o muy pequeños. En este caso, el número de la pregunta se puede escribir así:
1,23 . 10¹⁶
El grado de la potencia de 10 nos indica el orden de la magnitud. Este número es de orden 16.
Por otro lado, multiplicar por sí mismo es elevar al cuadrado. Para encontrar la solución tendremos que hacer la operación inversa, que es... calcular la raíz cuadrada (pero solo aproximada, puesto que hay que elegir una de las respuestas)
Sabemos que la raíz del producto es el producto de las raíces
Así que la solución será algo un poco mayor que 1 (la raíz de 1,23) multiplicado por 10 elevado a 8 (la mitad de 16) ¿Por qué?
Vemos que la respuesta C es justamente 1,11 . 10⁸.
¿Acertó el chaval?
El vídeo desapareció pero el chico acertó.
Un motivo más, por si faltaban, para leer las andanzas del ingenioso hidalgo.- Señor, un caudaloso río dividía dos términos de un mismo señorío (y esté vuestra merced atento, porque el caso es de importancia y algo dificultoso). Digo, pues, que sobre este río estaba un puente, y al cabo de él, una horca y una como casa de audiencia, en la cual de ordinario había cuatro jueces que juzgaban la ley que puso el dueño del río, del puente y del señorío, que era en esta forma: "Si alguno pasare por este puente de una parte a otra, ha de jurar primero a dónde y a qué va; y si jurare verdad, déjenle pasar, y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna". [...].Sucedió, pues, que tomando juramento a un hombre, juró y dijo que iba a morir en aquella horca que allí estaba, y no a otra cosa. Repararon los jueces en el juramento y dijeron: "Si a este hombre le dejamos pasar libremente, mintió en su juramento, y, conforme a la ley, debe morir; y si le ahorcamos, él juró que iba a morir en aquella horca, y, habiendo jurado verdad, por la misma ley debe ser libre". Pídese a vuestra merced, señor gobernador, qué harán los jueces con tal hombre [...]"La "solución" de Sancho en el cap. LI (2ª parte)